Cada jugador dispone de 10 fichas (petacos) por turno, y se lanzan de una en una.
El objetivo es introducir las fichas en los distintos agujeros de la mesa, obteniendo la mayor puntuación posible: la rana otorga 50 puntos, seguida del molinillo 25 puntos, los puentes 10 puntos y, por último, los agujeros libres 5 puntos.
No se puede pisar la línea de lanzamiento; si se pisa, el lanzamiento no se contabiliza.
Si una ficha queda encajada en un obstáculo (rana, puente, molinillo), permanece hasta el final de turno, pudiendo ser introducida por las fichas restantes que queden por lanzar.
La distancia de lanzamiento variará dependiendo de la categoría: de 1,5m a 3,5m.